Oralidad civil fortalece su descentralización dentro de cada Corte Superior
- Juez supremo Ramiro Bustamante Zegarra expuso los avances y retos del modelo oral durante la Reunión Anual de Presidentes y Presidentas de las Cortes Superiores de Justicia.
La oralidad civil refuerza su proceso de descentralización y expansión territorial, con el objetivo de incorporar al modelo a órganos jurisdiccionales ubicados en las distintas provincias y distritos de cada Corte Superior de Justicia, y así llevar los beneficios del sistema oral a todos los rincones del país.
Así lo señaló el juez supremo Ramiro Bustamante Zegarra, integrante del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial y presidente del Equipo Técnico Institucional de Implementación de la Oralidad Civil, durante su exposición en la Reunión Anual de Presidentes y Presidentas de las Cortes Superiores que se realiza en Lima.
El magistrado precisó que, tras lograr en 2024 la implementación del modelo en las sedes centrales de las 34 Cortes Superiores del país, desde 2025 se ha puesto énfasis en expandir la cobertura del modelo a más órganos de cada distrito judicial. Como resultado de este esfuerzo, 2025 cerró con 216 órganos jurisdiccionales incorporados al modelo oral, lo que permitió extender su aplicación a ciudades como Tingo María, Jaén, Ilo y Satipo.
En ese marco, agregó que, en 2026, este trabajo continúa y ya con resultados concretos. Recientemente, la Corte Superior de Cusco incorporó 11 nuevas dependencias a su Módulo Corporativo Civil de Litigación Oral (MCCLO) —cuya inauguración formal se realizará en marzo— lo cual ha permitido llegar a provincias como Canchis, La Convención, Anta y Calca.
En marzo, la Corte Superior de Apurímac sumará tres órganos jurisdiccionales en la ciudad de Andahuaylas, fortaleciendo la presencia del sistema oral fuera de las capitales de distrito judicial.
Resultados
Durante su exposición, el juez supremo destacó que la especialidad civil continúa mostrando resultados sostenidos, al ser la que resuelve más procesos de los que ingresan, pese a desarrollarse sin contar con un presupuesto especial, a diferencia de otras materias como penal, laboral y familia.
En ese sentido, subrayó que la oralidad civil fue reconocida en 2025 como una buena práctica en gestión pública por la organización Ciudadanos al Día.
“Todo esto se logra, primero, con el liderazgo de los presidentes de corte. Necesitamos de su apoyo para implementar la oralidad en todos los órganos jurisdiccionales civiles. También es fundamental la decisión de los jueces civiles, ya que esta reforma es voluntaria, y, por supuesto, el compromiso de nuestros servidores, que día a día aportan para que este sistema siga dando buenos resultados”, enfatizó.
Desafíos
Respecto a los desafíos para 2026, mencionó la necesidad de consolidar el funcionamiento de los Módulos Corporativos Civiles de Litigación Oral (MCCLO), trabajar el rol de los abogados litigantes y promover el cambio cultural que exige el modelo oral.
Como parte de las soluciones, planteó la priorización institucional del trabajo corporativo, la separación de funciones administrativas y jurisdiccionales, y la optimización y redistribución del personal, garantizando su permanencia en los módulos, considerando la capacitación especializada que reciben desde el ETII Oralidad Civil.
Asimismo, propuso fortalecer el rol del administrador del módulo, señalando la necesidad de destinar presupuesto para que cada MCCLO cuente con un administrador exclusivo, y enfatizó la importancia de una gestión estratégica de los procesos, recordando que aproximadamente el 70% de la carga procesal del Poder Judicial se concentra en la etapa de ejecución, frente al 30% correspondiente a la etapa de trámite. En ese contexto, destacó la emisión de un protocolo para el archivo de procesos inactivos, orientado a contribuir a la descarga procesal.
Finalmente, el juez supremo advirtió que persiste el desafío de trabajar con los abogados que continúan presentando numerosos escritos, pese a que en el modelo oral los conflictos se resuelven principalmente en audiencia, y subrayó la necesidad de fortalecer la conciliación judicial como herramienta clave.
“La justicia se fortalece con decisiones oportunas. Al unir voluntad, tecnología y estrategia, rompemos los límites de la demora procesal y demostramos que una justicia eficiente y accesible no es un ideal, sino una realidad al alcance de todos”, concluyó.